Nueva RUMASA

30 01 2011

Inicialmente me había propuesto hablar sobre la conversión de las Cajas de Ahorros en Bancos, pero como de este tema se está hablando demasiado, he preferido hablar de otra cosa esta semana.

¿Recordáis los anuncios en la prensa y televisión sobre los pagarés de Nueva Rumasa? Sinceramente espero que no hayáis invertido demasiados euros en este holding. Y si lo habéis hecho, espero que estéis cobrando puntualmente.

Empiezan a multiplicarse las noticias sobre posibles problemas financieros y de liquidez para Nueva Rumasa, el holding de la familia Ruiz Mateos, que desde hace ya algún tiempo se lanzó a la búsqueda de la financiación por parte de inversores minoristas (estos son las familias) con la emisión de pagarés y ampliaciones de capital. En los últimos años han estado pidiendo dinero a pequeños inversores para poder comprar fábricas a buen precio y sacarles un buen beneficio.

Por lo que he leído en otros foros y en las noticias, en la planta de Mahón han tenido parada de producción por la por falta de materia prima debido al impago a proveedores. Los transportistas que distribuyen los productos de Parmalat y Clesa han tenido que parar debido a la falta de producto por el impago de la leche comprada a ganaderos de Aragón. Los sindicatos de algunas plantas están negociando próximos EREs…

Hay síntomas de problemas para Nueva Rumasa y directa o indirectamente preocupación para trabajadores, proveedores y tenedores de pagarés de la compañía que ven peligrar sus ingresos.

Sobre la emisión de pagarés, bonos y otra financiación dirigida a inversores minoristas, éstas huelen peor que la chamusquina. Entre estas emisiones y la estafa de Fórum Filatélico, creo que los sellos aportaban más garantía de cobro que no estos pagarés.

Leía esta semana que el objetivo de la financiación (la captación de dinero a tipos de interés golosos) se ha destinado a financiar compra de compañías para ayudar en la expansión del grupo (me explico, según la publicidad, han estado pidiendo financiación para aprovechas los precios baratos del mercado y así comprar fábricas y empresas a buen precio). Pero esto no tiene sentido alguno. Una empresa no se debe endeudar a corto plazo a un tipo de interés elevado si el objetivo es invertirlo en algo que te dará rendimientos a largo plazo. Eso es como pedir dinero al banco hoy y comprometerte a devolverlo mañana cuando el dinero no lo tendrás hasta el mes próximo.

La teoría de un empresario amigo mío es que de alguna manera se han metido en una deuda piramidal. De manera que el dinero que piden ahora es para pagar los intereses de la deuda que pidieron hace unos años, de manera que lo único que hacen es provocar una pelota mucho más grande. Evidentemente, esto es su opinión que se basa es cosas que ha oído, pero no es basa en hechos concretos.

Cualquier día nos levantamos por la mañana y nos enteramos que el señor Ruíz Mateos es nuestro Madoff particular.

Un saludo,

Caixa o Faixa





Cine: Trabajo Basura (Office Space)

23 01 2011

Película de culto para los amantes de los despropósitos. ¿Alguien ha estado en una auditoría de Recursos Humanos? No es una experiencia agradable tener que explicar a unos desconocidos lo que uno hace en su día a día y justificarlo. Lo normal es que cada empleado haga lo imposible por demostrar que su puesto de trabajo es imprescindible para evitar que su puesto de trabajo sea suprimido del organigrama. Pero en este film, el protagonista Peter Gibbons se propone que le despidan para cobrar una buena indemnización y dedicarse a la buena vida junto a una joven camarera llamada Joanna. Pero sus múltiples acciones para conseguir el despido, entre las que figuran llegar tarde o no presentarse al trabajo, son consideradas como una nueva y revolucionaria manera de trabajar, lo que, contra todo pronóstico, le suponen un aumento de sueldo y un ascenso.

Otro aspecto que muestra la película es la de la típica empresa de tamaño medio con directores altamente incompetentes con graves problemas de comunicación con su equipo, infraestructura deficiente (la impresora casi tiene un papel propio en la película) y el moving hacia empleados no agraciados.

Cuelgo el link del video del la entrevista con los consultores de Recursos Humanos, pero advierto que está en versión original, no lo he encontrado en español.

Dentro del género cómico, la película tiene un aire de film independiente. No esperéis una película con una fotografía moderna ni una interpretación de nivel de los protagonistas principales. No es el mejor papel de Ron Livington y Jennifer Aniston interpreta una de sus primeras películas (os recuerdo que el film es del siglo pasado).

Me la recomendaron por lo que se puede aprender de ella y no me defraudó. Debe de estar en la Dvixteca de nuestros discos duros.

Datos de la Película:
Título Original Office Space
AÑO 1999
DURACIÓN 92 min
DIRECTOR Mike Judge
GUIÓN Mike Judge
MÚSICA John Frizzell
FOTOGRAFÍA Tim Suhrstedt
REPARTO Ron Livingston, Stephen Root, Gary Cole, Jennifer Aniston, David Herman, Ajay Naidu, Diedrich Bader 

Un saludo,

Caixa o Faixa





Ahorro – Inversión

16 01 2011

Esta semana, para empezar, creo interesante empezar con las definiciones de Ahorrar e Invertir.

A día de  hoy, me quedo con la segunda definición de ahorrar que nos facilita la RAE y con ninguna de las que nos da para invertir, para la cual os pongo la mía propia.

Ahorrar: Guardar dinero como previsión para necesidades futuras.

Invertir: Destinar un dinero para aumentar su valor y recuperar en un futuro el dinero inicial más el aumento de valor generado.

Hay que partir de una premisa que ya en los primeros cursos de la Facultad de Económicas nos remarcaban. “Cuanto mayor sea el beneficio a ganar, mayor será el riesgo que sufrirá nuestro dinero”. Probablemente nos lo decían con un vocabulario más académico, pero el mensaje era el mismo. Y ante ese mensaje tan importante, yo recordaba lo que me dijera años atrás mi abuela y que muchos otros habréis oído de vuestros padres o abuelos, pero con sus propias palabras: “Cuidado, ¡nadie da duros a 4 pesetas!”.

Hablemos del ahorro. De los ingresos que obtenemos, ya sean procedentes del trabajo, alquileres, venta de bienes u otros orígenes, tenemos que intentar retener una parte de éstos para el ahorro.

Muchas veces es posible prever futuros gastos como un coche, un electrodoméstico, un viaje, una operación estética… ¿Pero tenemos que endeudarnos con el banco para adquirirlos? Para este tipo de gastos que habitualmente podemos prever en el tiempo, es muy importante que tengamos ahorrado lo máximo posible (si no todo) para evitar pedir dinero prestado al Banco y tener que pagar unos intereses. Esos intereses que estamos pagando, seguro que nos los podríamos ahorrar si hubiéramos ahorrado antes ese dinero que nos tenemos que gastar ahora.
Hasta no hace tanto tiempo, era habitual comprar en los pueblos o en el barrio determinadas cosas a plazos por avanzado. Me explico, aun recuero ir con mi madre a alguna tienda a comprar alguna cosa de cierto valor. El método de pago hoy me parece curioso, cada semana pasábamos para pagar una parte del precio y cuando al cabo de unas semanas llegábamos al pago del total, nos llevábamos lo que mi madre quería comprar. En vez de ahorrar el dinero en casa, el dinero lo dejábamos en la tienda. Por un lado quedaba reservado lo que queríamos y además evitábamos gastarnos el dinero en otras cosas. Por el otro lado, la tienda se garantizaba una venta. Como he dicho en otras ocasiones, un buen trato (o negocio) es aquel en el que ambas partes salen ganando (¡la relación Ganar-Ganar!).

La inversión: No hay que confundirla con el ahorro. Cuando se realiza una inversión tenemos que tener claro que ese dinero quizás no esté disponible de manera inmediata si lo necesitamos. Lo que en términos más técnicos se llama “tener inmovilizado el capital”. Unos ejemplos son la Bolsa, los sellos, el oro…
Hay ocasiones en las que las inversiones salen mal no por haber escogido mal la inversión, si no porque en su momento no hemos valorado la posibilidad de que en caso de necesitar el dinero, aquel sea un mal momento para desinvertir. Y por lo tanto no se recupere el dinero esperado (a veces, menos del que inicialmente hayamos invertido).

Para los que tengáis mensualmente un dinero que no gastáis, yo os recomendaría destinar una parte al ahorro y otra más pequeñita a la inversión. ¿Pero dónde ahorrar y dónde invertir? Lo que hoy puede ser una opción interesante, mañana quizás no lo sea. Y si alguien conoce con exactitud de un chollo, se lo guardará para él. Nadie regala ese tipo de información.

Como en otros posts, no me quiero quedar en la presentación de unos conceptos. Esta vez quiero presentaros el concepto Coste de Oportunidad. Para el caso que nos ocupa, os diría que es lo que dejamos de ganar si hacemos una cosa en vez de otra.
Unas líneas más arriba os recomendaba ahorrar para comprar a continuación aquello para lo que habíamos ahorrado. ¿Pero eso es siempre así? Aquí el coste de Oportunidad será los intereses que dejemos de cobrar si destinamos el dinero a la compra del coche en vez de dejarlos en el banco.
O como decía mi profesor de Macroeconomía:

“Los bocadillos y las cervezas del bar están a 100 pesetas cada uno. Si me gasto mis 300 ptas en cervezas, mi coste de oportunidad está en los 3 bocadillos que no me puedo tomar.”

Otro ejemplo (pero este es mío):

“Estoy en la puerta del cine y debo escoger entre dos películas, una romántica y otra de acción. Si veo la película de acción, mi coste de oportunidad está en no ver la película romántica”. Como veis, cada decisión que tomamos tiene detrás un Coste de Oportunidad asociado.

Un saludo,

Caixa o Faixa





La Crisis Medieval por Xavier de Nouveaux Quartiers

9 01 2011

Hoy no seré yo el autor de este  post. Esta semana cuento con la colaboración de Xavier, quien ha aceptado colaborar con esta interesante narración de un tiempo que fue y que nos debiera ayudar a entender el hoy y el mañana.

Caixa o Faixa

Antes de empezar me gustaría presentar a los lectores de este espectacular blog y agradecer a nuestro querido blogmaster su invitación para escribir una pequeña reseña sobre los acontecimientos que estamos viviendo desde mi espacio-tiempo.

Voy a hablarles de una época en la que los hombres son muy hombres y las mujeres también parecen hombres, una época en la que los problemas se resuelven a golpe de espada y nuestros ingresos para la gran mayoría solo dependen de nuestro esfuerzo y nuestra lealtad al señor feudal. Sí, están ustedes en lo cierto, voy a hablarles de la Edad media.

Vivimos tiempos de cambio, tiempos difíciles para los pequeños agricultores y teniendo en cuenta que formamos más del 73% de la población, esto supone un gran problema. Nos encontramos en el año del Señor de 1510 y los historiadores llevan hablando de “los malos años” desde 1301.

[…] fue en toda la tierra muy grand fambre; é los omes moriense por las plazas é por las calles de fambre, e fue tan grande la mortandad en la gente, que bien cuidaran que muriera el cuarto de toda la gente de la tierra; e tan grande era la fambre, que comían los omes pan de grama…” (Crónica de Fernando IV)

Nuestra economía se basa en la producción agrícola, los gremios se encuentran en las ciudades, pero estas aun no tienen la fuerza suficiente para centralizar el poder. El campo se gestiona mediante feudos y durante los últimos años muchos campesinos han decidido emigrar a las ciudades huyendo de los denominados “malos usos” ejercidos por los señores feudales.

Vivimos permanentemente sujetos a las condiciones climatológicas y durante el S. XIV estas fueron realmente duras. Las sequías persistentes, el agotamiento de la tierra, las crisis de subsistencia, las guerras y las pestes habían socavado la economía y diezmado la población en más de un 38%.

Los pequeños y medianos campesinos son los que más sufrieron la crisis ya que muchos no pudieron soportar la inflación y la mayor presión fiscal sobre las tierras. Este hecho favoreció la reestructuración del campo y el primer paso hacia la época en la que me encuentro yo. Los llamados “concejos” eran asociaciones de campesinos cuyo presidente era el señor feudal, estos concejos reclamaron a los monarcas una reducción de la presión fiscal al no poder pagar las tasas y evidentemente, los monarcas se negaron ya que las arcas reales no estaban para muchas fiestas. En las ciudades durante el S.XIV se estaba gestando el germen de un nuevo estamento social, la burguesía. Antes, cuando todo era oscuro y los países eran gobernados por el honor y la sangre, sólo existían tres estamentos sociales, la nobleza, el clero y el campesinado. Durante el S.XIV y favorecido por las constantes guerras entre monarquías, hábiles y despiertos ciudadanos de las ciudades vieron en el negocio de las manufacturas y en la importación y exportación de bienes un filón para enriquecerse, siempre que la guerra de turno no asolara su país, claro. Este nuevo estamento seria el principal comprador de las tierras que se iban abandonando y las realquilaban a los campesinos que se quedaban.

Para empezar con la recuperación económica, estos burgueses olvidaron el monocultivo cerealista imperante en la época para repartirlo en diferentes usos, el arrendamiento, la aparcería etc. Muchos, con una visión de futuro espectacular, cambiaron el uso de los campos para la cría de ovejas ya que la lana se convirtió en un gran bien de consumo perfectamente exportable.

Después de todas estas idas y venidas económicas llegamos a mi ciudad. Las ciudades del s. XVI ya están bastante pobladas, el aumento del comercio ha despertado en los monarcas una vocación centralizadora y esto les ha obligado a disponer de una corte para administrar la riquezas (lo que me parece que vosotros llamáis ministerios) y de una burocracia que controle mejor a la población (¿Esto me parece que es lo mismo no?).

Nosotros, mi familia, en el campo donde vivíamos no necesitábamos nada, éramos autosuficientes y los pocos intercambios que hacíamos eran por bienes como aceite o algún animal de granja. Desde hace unos años nos mudamos a la ciudad en busca de una vida mejor, pero aquí necesitamos de todo. Con lo cual, lo que antes se derivaba al señor feudal, ahora se vende en las ciudades. Este hecho ha conseguido la recuperación económica del país. A parte la población de la ciudad cada vez más rica ha empezado a demandar otros bienes tales como muebles o joyas que han conseguido aumentar l comercio en el mercado nacional e internacional.

Cuando nos establecimos aquí, no sabíamos literalmente nada de nada, éramos analfabetos. Al no tener que trabajar 24 horas al día en el campo, pudimos dedicar parte de nuestro tiempo a otras cuestiones. Entre ellas nos empezamos a interesar por otras cuestiones como el aprendizaje en la lectura y la escritura y desde que Johannes Gutenberg inventó la imprenta, nuestra biblioteca ha aumentado considerablemente. Estas cuestiones han creado una nueva civilidad, una nueva manera de concebir lo que nos rodea, me parece que le llaman humanismo. La verdad es que últimamente me siento como más libre, como si la iglesia ya no tuviera tanto poder sobre la población, bueno ya veremos como acaba todo esto.

Ah, por cierto, tengo unos amigos, una familia burguesa como nosotros, que el otro día me hablaron sobre un nuevo negocio que al parecer está en alza en otros lugares, le llaman “bancos” y se dedican a “vender dinero” . Si fueran tan amables, me podrían relatar sus experiencias para aconsejar a estos conocidos míos sobre el negocio, aunque si mi instinto no me falla, tiene pinta de que seguramente les vaya muy bien.

Para acabar, déjenme que les recite un antiguo poema aquí, a la luz de un candil desde otro tiempo:

Los panes todos comidos,
y los vedados pacidos,
y aun las huertas de la villa:
tal estrago en esperilla
nunca vieron los nacidos.

Las ciudades son tornadas
rastros e degolladeros,
los caminos e senderos
en despojos a manadas.

Los menudos van perdidos,
los corazones caídos
dan señal de maravilla;
en España y su cuadrilla
grandes daños son venidos.

Xavier de Nouveaux Quartiers





iBanesto ¿Y ahora qué?

2 01 2011

Hace ya unos meses iBanesto irrumpió como un rompehielos en el mercado de la Banca On-Line para captar depósitos de otras entidades bancarias On-Line. Fue un ataque en toda regla a la línea de flotación de ING Direct. Lo que personalmente me ha extrañado, es que ING haya tardado tantos meses en reaccionar a los ataques. Aunque sospecho que se deba a los problemas financieros de la matriz en Holanda, por lo que no estarían muy puestos a plantar batallas en el mercado español cuando suficiente tenían con lo suyo.

Esta primera semana de Enero finaliza el plazo de la cuenta Azul de iBanesto en la que ofrecían un 4%TAE. Es por eso que a los clientes que tengan unos euros en este depósito, ya les habrá llegado la información sobre la “renovación” de este producto pero a un 3,6%TAE hasta el 1 de Mayo si mantienen el dinero. ¿Vale la pena? La verdad es que son las mismas condiciones que ofrecen a los nuevos clientes, por lo que no está nada mal el trato.

Por otro lado, durante Diciembre ING ha reaccionado con fuerza para recuperar Capital antes de cerrar sus cuentas anuales (vuelvo a sospechar que la Matriz se ha recuperado con el dinero de los contribuyentes europeos) . ¿Pero cómo han reaccionado? A los clientes que se llevaron sus ahorros a otras entidades, les han ofrecido un suculento 4,5T% TAE a 3 meses. Ya los nuevos clientes o a los incrementos de capital de clientes fieles, han ofrecido un 4% TAE a 4 meses. Pero todas estas aportaciones debían de hacerse antes de que acabara el año.

Y ahora que Diciembre ha pasado, ¿qué hay que hacer? Con el año 2.010 finalizado, los bancos ya han hecho su cierre de cuentas, por lo que poco interés van a tener por captar nuevos capitales a un precio alto. Por lo que para los que tengáis ahorros para colocar, va a ser algo difícil encontrar ofertas interesantes (espero equivocarme por el bien de los que tengan dinero para ahorrar o invertir).

Me preguntaba un compañero de trabajo si la Bolsa puede ser una buena alternativa al ahorro… ¿Qué puedo decir? Si tuviera la bola mágica, me guardaría la información para mí. Pero lo que si es cierto, es que la mayoría de analistas apuntan a que este año será un buen año para la Bolsa española con una revalorización del 15-20%. Pues todos a comprar acciones, ¿no? Quien quiera arriesgarse, que compre, pero yo no tengo pensado hacerlo (y si lo hago, no lo diré). Sólo los que tienen DINERO ganan en Bolsa, el resto sólo podemos soñar en ganar unos eurillos y creernos que somos unos cracs de las finanzas para luego perder lo ganado más otro tanto en la siguiente inversión empujados por la euforia. Por lo tanto, ¿os recomiendo ahorrar en Bolsa? ¡NO! Pero si que podéis invertir algo en ella (próximamente ya analizaré las diferencias entre el ahorro y la inversión).

Alternativas a nuestros protagonistas de hoy, ING e iBanesto pueden ser la Deuda que emite la Cooperativa Abacus al 4,25 TAE (hasta el 31 de Julio).

Otros bancos On-Line como OpenBank o Uno-e no están por la labor de la captación de ahorro. Por lo que no ofrecen depósitos interesantes a fecha de hoy.

Para el lector menos dado a las aventuras con bancos On-Line, Bolsa o Deuda de nosequé entidades, también tengo propuestas. Es sano ir a nuestro banco de toda la vida y preguntar. Nuestro banco debe de saber que tenemos interés por nuestros ahorros y que si ellos no nos ayudan a hacerlos crecer, algún otro banco lo hará. Con los tipos de interés tendiendo lentamente al alza (aunque el Euribor haya bajado unas décimas este mes), continuamente los Bancos y Cajas ofrecen productos nuevos al 3,25% TAE, 3,5% TAE… Algo menos que la banca a distancia, pero que muchas veces no nos lo ofrecen porque se lo ofrecen antes a aquellos clientes que si han mostrado interés.

Tampoco hay que dejarse engañar por la moda que se ha extendido en las oficinas bancarias con los carteles enormes que anuncian 5% TAE por nuestros ahorros. Este 5% sólo te lo dan si “compras” algún otro producto financiero como un plan de pensiones.

Por cierto, ¿os habéis fijado en que cada entidad bancaria intenta vincularse a un color en particular? Cosas del Marketing.

Hasta la fecha, esto es todo.

Un saludo y Feliz Año Nuevo a todos los lectores!

Caixa o Faixa