Estamos trabajando en ello

29 05 2011

Esta semana no hay post. No se trata de falta de tiempo, ni falta de ideas. Tampoco me ha fallado ningún colaborador. Sencillamente he aprovechado para revisar algunos posts que necesitaban alguna corrección. En alguno me había dejado alguna cosa en el tintero, por lo que he aprovechado para acabarlos de arreglar.

También he aprovechado para añadir una nueva pestaña en la que se indica el correo electrónico con el que os podéis poner en contacto en privado.

La Crisis del Tulipán. Al final del post hago referencia a una película que creo que de manera muy elegante compara La Crisis del Tulipán con la crisis de las Subprime.

El Finiquito. He actualizado el Excel de cálculo. Había una variable que no había tenido en cuenta y que nunca hay que olvidar (el límite de mensualidades que corresponden a un finiquito). Aquí fue un lector quien me lo indicó (gracias Ángel).

Atentamente,

Caixa o Faixa





El Pueblo es Soberano

21 05 2011

Esta semana, prefiero colgar el post un día y medio antes de lo habitual para no perder el tren de la raviosa actualidad.

Hace unas semanas me planteaba escribir un artículo que se debía titular más o menos “5 Millones de desempleados y aquí no pasa nada”. Pero lo sucedido estos últimos días en muchas ciudades españolas me ha hecho replantear el artículo.

Desde el inicio de los tiempos, cuando una región acumulaba una serie de estaciones de bonanza económica, los gobernantes se sentían fuertes e invadían regiones limítrofes para subyugarlas y así ampliar sus fronteras. Lo mismo sucedía cuando una región acumulaba malas estaciones. La necesidad de recursos obligaba a sus habitantes a invadir al vecino y apropiarse de sus riquezas para poder subsistir.

Más recientemente, La Gran Depresión del 29 provocó en Alemania unos índices de desempleo enormes y un colapso en la Banca. Estos dos puntos fueron los principales detonantes para que Alemania iniciara la Segunda Guerra Mundial. Evidentemente que hubo otras razones, pero estas dos fueron especialmente importantes.

Principios del siglo XXI, 4.910.200 de desempleados en España, lo que representa el 21,29% de paro, y hasta hace unos días no había sucedido nada (ver doc. adjunto). El movimiento llamado popularmente como 15M (Democracia Real Ya) ha provocado una reacción popular no vista en la historia reciente de este país. Miles de ciudadanos anónimos se están movilizando desde hace días (algunos, semanas o meses) para hacer oír sus quejas.

El movimiento Democracia Real Ya reúne bajo 8 propuestas una serie de puntos que consideran que hay que cambiar para que la mayoría de la gente se pueda sentir representada por las instituciones públicas. Una de ellas dice:

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

  • Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.

Pues bien, habría que hacerlo extenso a todas las personas que ocupen cargos públicos y se abstengan de sus obligaciones sin una justificación. Ejemplo:
Ayer la Junta Electoral Central decidió prohibir las concentraciones de este movimiento el día 20 a las 24:00. Esto se decidió por 5 votos a favor, 4 en contra y una abstención. La gracia está en que los magistrados son 13. ¿Dónde se encontraban los 3 restantes? ¿Cobrarán su sueldo íntegro este mes aun y habiéndose ausentado de sus obligaciones? ¿Alguien les pedirá responsabilidades?

Si buscamos los orígenes de este movimiento, no los encontraremos en las recientes manifestaciones en el Magreb ni en los países de la vieja Europa. La semilla se plantó en Islandia el Octubre del 2008. Y si allí surgió efecto, ¿por qué no lo va a dar aquí? Desde hace meses hay gente que está trabajando mucho para que esto esté funcionando ahora.

¿Tendrá continuidad este movimiento en España? ¿Habrá cambios? Seguro que habrá quien diga que cambiarán las cosas para que todo continúe igual, pero yo no estoy de acuerdo. Más bien creo que no cambiará nada. Los partidos políticos de apropiarán de la esencia de este movimiento y lo incluirán en su ideario para poca cosa llevar a la práctica.

Imagino que este fin de semana habrá un nivel de abstención mayor al de hace 4 años, de la misma manera que el índice de votos en blanco también subirá. Pero los políticos harán caso omiso de ello. Se lamentarán como cada 4 años de los aumentos de abstención pero no nombrarán públicamente para nada el % de votos en blanco.

Quizás me equivoque, pero será el tiempo quien dé y quite la razón.

Más sobre el 15M en este bloc.

Un saludo,

Caixa o Faixa





La Crisis del Tulipán o Tulipomanía

15 05 2011

Las crisis económicas suceden cuando pocos la esperan y a muchos sorprende (de lo contrario dudo que se las llamara crisis), pero la verdad es que todas ellas siguen un mismo patrón y que nunca sabemos ver (al menos, la mayoría).

La tulipomanía fue un periodo de euforia especulativa que se produjo en los Países Bajos en el siglo XVII. El objeto de especulación fueron los bulbos de tulipán, cuyo precio alcanzó precios insospechados, lo que llegó a provocar una burbuja económica que desembocó en una crisis financiera. Se considera uno de los primeros fenómenos especulativos de masas de los que se tiene noticia.

El Origen

Por un lado, el éxito de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y la prosperidad comercial de los Países Bajos provocó mucha confianza en los inversores. Por otro, el gusto por las flores, especialmente las exóticas, se convirtió en objeto de ostentación y símbolo de riqueza.

A su vez, y por razones que en aquel tiempo se desconocían, los tulipanes cultivados en Holanda sufrían variaciones en su apariencia, naciendo así los tulipanes multicolores, irrepetibles, lo que aumentaba su exotismo y por tanto su precio. Hoy se sabe que la causa de ese fenómeno era un parásito de la flor, el pulgón, que transmite un virus a la planta.

La Evolución del Precio

A pesar de que se intentó controlar el proceso por el cual los tulipanes monocromos se convertían en multicolores, lo aleatorio del exotismo contribuyó a elevar progresivamente el precio de cada bulbo.

En la década de los años veinte del siglo XVII el precio del tulipán comenzó a crecer a gran velocidad. Se conservan registros de ventas absurdas: lujosas mansiones a cambio de un sólo bulbo, o flores vendidas a cambio del salario de quince años de un artesano bien pagado. En 1623 un sólo bulbo podía llegar a valer 1.000 florines neerlandeses. Tened en cuenta que una persona normal en Holanda tenía unos ingresos medios anuales de 150 florines. Durante la década de 1630 parecía que el precio de los bulbos crecía ilimitadamente y todo el país invirtió cuanto tenía en el comercio especulativo de tulipanes. Los beneficios llegaron al 500% (¿veis alguna similitud con la crisis inmobiliaria en España?)

En 1635 se vendieron 40 bulbos por 100.000 florines. A efectos de comparación, una tonelada de mantequilla costaba 100 florines, y ocho cerdos 240 florines. El record de venta lo batió el Semper Augustus: 6.000 florines por un sólo bulbo.

La peste bubónica que se declaró nn 1636 diezmó a la población holandesa. La falta de mano de obra multiplicó aún más los precios. Tal fue la locura, que se creó un mercado de futuros, a partir de bulbos aún no recolectados. Ese fenómeno fue conocido como windhandel, “negocio de aire”, y se popularizó sobre todo en las tabernas de las pequeñas ciudades. Ante las dificultades de ejecución contractual que generaba este fenómeno, un edicto estatal había prohibido este tipo de negocio. Pese a la prohibición, los negocios de este tipo continuaron entre particulares. Los compradores se endeudaban y se hipotecaban para adquirir las flores, y llegó un momento en que ya no se intercambiaban bulbos sino que se efectuaba una auténtica especulación financiera mediante notas de crédito. Se publicaron extensos y bellos catálogos de ventas, y los tulipanes entraron en el Mercado de Valores. Todas las clases sociales, desde la alta burguesía hasta los artesanos, se vieron implicados en el fenómeno.

Anécdota de la época:
Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán Semper Augustus, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión. 

Final de la burbuja

El 5 de febrero de 1637, un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines, fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. Entonces la burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no hubo manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada. Las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La falta de garantías de ese curioso mercado financiero, la imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra.

Como se puede apreciar, el patrón es el mismo que el del Crack de 1929 en Estados Unidos o el de la Crisis Inmobiliaria del 2009 en España. Lo resumo en 3 puntos:

  • Subida incontrolada de precios sobre algo que realmente no vale lo que se está pagando
  • Como todo el mundo se lo cree, se da por bueno y se genera un optimismo que invita a endeudarse para comprar
  • Con el tiempo, entra una nueva variable en el juego que cambia alguna norma del juego y los precios se desploman

Y no nos engañemos, cuando empieza una crisis, afecta tanto a ricos como pobres.

Por cierto, en la película Wall Street 2 – El Dinero Nunca Duerme – hay una escena donde representan la crisis de las subprime con un cuadro de la Crisis de los Tulipanes (1h 44′ 45″). Simplemente genial.

Un saludo,

Caixa o Faixa





Renta 2010

8 05 2011

Desde el pasado 1 de Mayo, está abierto el período para presentar la declaración de la Renta. Más de 19 millones de españoles están llamados a rendir cuentas con la Agencia Tributaria. Un año en el que muchas, cada vez más, economías familiares se han visto afectadas por la crisis económica española y global que nos afecta desde el 2008.

Quizás por eso, la cita con Hacienda de este año se presenta con ciertas incógnitas añadidas sobre cual debe de ser la forma con la que el ciudadano puede enfrentarse al fisco y salir beneficiado en la mesura que le sea posible.

Por eso, el Gobierno ha intentado de nuevo echar una mano a las personas con rentas más bajas potenciando aun más, respecto a años anteriores, las rebajas fiscales como la deducción por alquiler, la novedad en la deducción por obras de mejora de la vivienda habitual, la ampliación en las exenciones por percepciones de desempleo o las indemnizaciones por despido como consecuencia de temerosos EREs. Pero también hay como novedades destacables para este año, las relativas a las reducciones asignadas a los autónomos que han mantenido y/o creado empleo a lo largo del 2010.

El mantenimiento de la deducción por nacimiento o adopción y la deducción por inversión en vivienda habitual (las nuevas compras de vivienda), son medidas que dicen adiós en la renta del 2010, ya que en la renta del 2011 quedarán suprimidas (a excepción de la deducción por inversión en vivienda para contribuyentes con restas inferiores a los 24.107,20 €).

Toda esta información, junto con otras novedades que aparecen este año, la dan los Gestores Administrativos, colectivo con una gran experiencia en la gestión y asesoramiento del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El Gestor es el interlocutor natural para llevar el Impuesto de la Renta a buen puerto, es un profesional experto que garantiza la confección de una justa declaración. Eso no significa ni más ni menos que pagar lo que marca la ley.

Hace dos años, 140.000 borradores enviados por la Agencia Tributaria estaban equivocados. Y el año pasado no fue diferente. Los borradores son meras propuestas de la Agencia Tributaria para facilitar la declaración, pero las confeccionan ordenadores con datos suministrados por diferentes agentes sociales.

Así, una vez que hemos recibido el borrador y/o los datos fiscales, es muy importante que los verifiquemos e incluyamos los datos no incluidos o bien corrijamos los errores que haya. No nos olvidemos que la aceptación del borrador recibido por la Agencia Tributaria supone la asunción de la responsabilidad en caso de error. Así mismo, las sanciones si no se cumplen los plazos marcados para presentar la declaración pueden llegar a los 900€.

De aquí la importancia de la figura del Gestor Administrativo, un profesional global que asesora a empresas, profesionales y particulares. Tiene una conexión total con el cliente apoyándolo, dándole soporte y proponiendo soluciones a todas las dudas que le puedan surgir. El gestor administrativo les da a todos ellos el soporte que necesitan y está siempre a su lado, lo necesiten o no. Así, siempre puede reaccionar al instante si nunca surge ningún problema al contribuyente.

Pero no olvidemos lo más importante, la declaración de la renta es una declaración que engloba todo el año 2010. Ya nada se puede modificar, ni cambiar. Por eso, un buen seguimiento durante el año, permite asesorar al cliente al respecto de sus movimientos económicos y ahorrarle disgustos a la hora de hacer, al año siguiente, la declaración de la renta.





El Cliente siempre tiene la razón

1 05 2011

Esta semana he estado reflexionando sobre el cambio de las tendencias y el retorno al principio de éstas, lo que ya en el Medievo bautizaron como la Rueda de la Fortuna. Todo lo que sube, baja o aquello que sucedió en el pasado, con el tiempo se vuelve a repetir.

Hace ahora casi 20 años que leí por primera vez estas palabras “el cliente tiene siempre la razón”. Y 20 años después yo me pregunto, ¿qué se ha hecho de ese concepto, idea, filosofía?

Mi primer día en la empresa Continente ahora hace 19 años queda ya confuso en mi memoria, pero recuerdo claramente que en el acceso al centro había un cartel que nos recordaba a todos nosotros que “el cliente tiene siempre la razón”. Gran máxima que vi cumplirse a diario cada vez que alguien venía a quejarse, reclamar alguna cosa o devolver una compra. Sólo en los casos más flagrantes se le negaba esa “razón” al cliente.

Pasaron los años y el concepto seguía vivo en otras empresas. En 1997 inauguró IKEA su primera tienda en la península y tuve la suerte de formar parte del proyecto. Si bien no había cartel alguno que nos recordara a todos que “el cliente tiene siempre la razón”, sí que estaba en la mente de todo el equipo. Y así se demostró en multitud de casos. Un caso realmente flagrante fue la venta de 500 sillas plegables a un solo cliente 15 días después de la inauguración; al cabo de unas semanas las devolvía todas, usadas y con signos evidentes de haber pasado la verbena de San Juan. ¿Se le cuestionó alguna cosa al cliente? Ni mu.

Pasaron los años y el crecimiento económico era evidente. Y cuando las ventas son fáciles de conseguir y hay poca competencia entre los vendedores, el cliente pasa de tener siempre la razón a sufrir invariablemente lo que le caiga encima.
Todos conocemos casos de personas que hicieron su Contrato de Arras con constructoras y cuando llegó el día de la entrega del piso, aquello por lo que habían pagado, pactado y esperado durante 2 años no se correspondía a lo que se les había prometido. ¿Y la respuesta del constructor cual era? Si no le interesa, le devuelvo el dinero y vendo el piso a otro por un precio superior al que tengo pactado con usted. O sea, o pagabas y te quedabas con algo de calidad inferior a lo que esperabas o te ibas a otro constructor a comprarte un piso más caro del que te ofrecían.

Más recientemente recuerdo las palabras de un Mando de un Departamento Comercial que decía más o menos ‘al cliente hay que metérsela hasta el fondo’ o aquello tan conocido como ‘el cliente que se ajuste a lo que hay o si no que se vaya a otro’. No hay que alarmarse ni extrañarse ante estas palabras, ya que son fruto de una situación de dominio del mercado. Pero la rueda de la fortuna del cliente sigue girando, y finalmente la crisis llegó a todos los sectores económicos. Ahora el mensaje ha evolucionado a ‘al cliente, lo que necesite’ o aquello de ‘hay que vender como sea’… La necesidad de vender ha obligado a reconsiderar muchas máximas que habían empezado a arraigar.

Es cierto que hay sectores como la telefonía, la electricidad (los suministros, vaya) donde el cliente es un cero a la izquierda y hasta que no se queja, no le dan un caramelo para que se quede tranquilo otra temporada.

Como cliente, tengo que decir que quiero que siempre me den la razón, me mimen e intenten fidelizarme como cliente. Pero sin llegar a ser pesados en esto último.

Como proveedor, quiero que mi cliente confíe plenamente en mi y que ni se plantee visitar a otro proveedor. Lo que yo le ofrezca debe de ser lo que le satisfaga al 100%

Un saludo,

Caixa o Faixa